LOMAS DE ATIQUIPA Y TAIMARA

 
 
 

 

 

 

 

 
 
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La mayor parte de la Costa oeste de América del Sur (5º00' - 29º55' S) se encuentra ocupada por los desiertos Costero Peruano y el de Atacama que forman una franja continua de mas de 3 500 Km. desde el norte del Perú hasta el norte de Chile. Mientras que el desierto es continuo entre Perú y Chile, la topografía, el clima y la vegetación de cada uno de los desiertos son distintos (Rundel et. al. 1991, Duncan y Dillon 1991).

El Desierto Peruano es una banda estrecha extremadamente árida confinada a la costa occidental y que se extiende sobre 2 000 Km. (5º - 18º S), cubriendo 140 000 km2, equivalente al 11% del Perú.

Tres anomalías océano-climáticas son en gran parte responsables del desarrollo de las condiciones extremadamente áridas de los desiertos a lo largo de la costa oeste de América del Sur: A) La Corriente Fría del Mar Peruano o Corriente de Humboldt, B) La Cordillera de los Andes y C) El Anticiclón del Pacifico Sur. El resultado de estos factores es un clima costero suave y la formación uniforme y regular de bancos gruesos de nubes debajo de los 1 000 m, durante los meses de invierno (Prohaska 1973); donde las montañas las aíslan o las escarpadas cuestas costeras interceptan las nubes, la niebla se concentra y forma las llamadas "garúas" en Perú y las "camanchacas" en Chile, que son la clave del grado y diversidad de la vegetación a través de los desiertos de la costa occidental. La humedad permite el desarrollo de comunidades de plantas en zonas de niebla llamadas "lomas" (colinas pequeñas), entre el nivel del mar y 1 000 msnm. Otros autores se han referido a estas formaciones como el cinturón fértil (Johnston 1929), los oasis de niebla (Ellenberg 1959) o Prados en el desierto (Goodspeed 1961).

Las formaciones de Lomas como sus comunidades ocurren separadas por territorios extremadamente áridos y desprovistos de vegetación. Puesto que el crecimiento de las comunidades es dependiente de la humedad disponible, los patrones climáticos determinan su distribución. La topografía y el substrato se combinan para influenciar en los patrones de humedad y del hábitat conveniente. Los requisitos y las tolerancias ecológicas de las especies individualmente determinan en última instancia, la composición de la comunidad. El nivel de endemismo de las especies excede del 40% (Rundel et. al. 1991).


 

DESCRIPCIÓN DEL ÁREA

 

Ubicación

 
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Las lomas de Taimara y Atiquipa se encuentran entre los 74°18'55" - 74°24'49" de Longitud Oeste y 15°42'42" - 15°50'00" de Latitud Sur, en el distrito de Atiquipa, provincia de Caravelí, departamento de Arequipa. Estas van desde el litoral marítimo a 0 msnm, hasta las elevaciones del cerro Cahuamarca, a 1 297 msnm, abarcando una extensión de 15 km tierra adentro del litoral.

En 1999, la comunidad de Atiquipa tenía una población de 513 habitantes, quienes son dueños de 42 000 ha, incluyendo 10 000 del núcleo de las lomas. La población está distribuida en 3 asentamientos: Atiquipa, Santa Rosa y Agua Salada. Las poblaciones de Santa Rosa y Agua Salada se dedican a la extracción de peces, mariscos y algas marinas, así como la crianza de ovejas y/o chivos, mientras que la población de Atiquipa se dedica a la agricultura. Las Lomas son de propiedad colectiva, excepto 70 ha de tierra agrícola, que son propiedad individual.

 

 

Las lomas se ubican dentro de lo que se conoce como la Ecorregión Desértica de Sechura, una banda que se extiende a lo largo de las costas de Perú. Es una de las áreas más secas del planeta, donde, aparte de los pequeños ríos que fluyen desde los andes, las lomas son la única fuente de agua. En el Perú existen mas de 40 lugares en el desierto que sostienen esta vegetación incluyendo las Islas Las Viejas, San Gallán y San Lorenzo. El área cubierta por vegetación, uniforme durante periodos de desarrollo óptimo, es probablemente poco menos de 15 000 km 2 .

La cobertura vegetal varía pero en general la flora se caracteriza por la presencia numerosos endemismos, dentro de los cuales destaca Myrcianthes ferreyrae “ arrayán”. Aparte de ésta especie, hay otras especies arbóreas como C aesalpinia spinosa “tara” , Acacia macracantha “huarango” y C arica candicans “mito”; entre las especies arbustivas, podemos encontrar la Grindelia glutinosa, la cual domina las áreas de laderas y lomadas donde no existe árboles, además están presentes Croton ruizianus, Nicotiana paniculata, Duranta armata, Senecio mollendensis y Heliotropium lanceolatum; las especies herbáceas que podemos encontrar son Argemone mexicana, Hypericum silenoides, Mimosa albida, Nolana spatulata, Salvia tubiflora, entre otras.

 
         
 

Suelos

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Los suelos en Atiquipa son arcillosos y ligeramente pedregosos. El relieve topográfico es accidentado, con presencia de laderas de fuerte gradiente. Es el único sitio en la costa con un suelo tipo podzol, el cual es considerado un buen suelo agrícola. En algunos sitios de Atiquipa el podzol tiene un potencial de 50 - 60 centímetros; luego del cual hay arcilla que forma una especie de esponja, que llega hasta los 4 a 5 metros de profundidad.

 
         
 

HISTORIA Y AMENAZAS

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Hace varios siglos atrás las lomas de Atiquipa y Taimara cubrían aproximadamente 45 000 ha, de las cuales el bosque comprendía más de 15 000 ha, siendo la superficie agrícola de 2 600 ha. Hasta mediados del siglo XX, los habitantes locales emplearon una estrategia efectiva de manejo comunal, maximizando el uso del agua y la tierra. Los bosques de mayor elevación eran protegidos, y el agua colectada por la vegetación, a partir de las nieblas, se infiltraba en el suelo y daba origen a manantiales que eran encausados por medio de canales de irrigación para proveer de agua a la tierra cultivada en los pisos inferiores. Se construyeron terrazas agrícolas y se desarrollaron policultivos, así como un manejo familiar y tradicional de los recursos.

Entre la década del 50 y 60 del siglo pasado los pobladores empezaron a notar que el bosque se estaba muriendo. Mencionan que hubieron "lluvias calientes" asociadas a eventos El Niño (ENSO). Hay quienes han conjeturado que en esa década comenzó la actividad de la refinería de cobre de Southern Perú Cooper Corporation al sur en Ilo, sin embargo la distancia entre Atiquipa e Ilo es de unos 300 km.

El sobrepastoreo y la tala han reducido las lomas boscosas en 90% (quedan 1 500 ha.) y las lomas herbáceas en un 75% (quedan 8000 hectáreas). Ferreyra (1953) mencionaba que en pocos lugares la vegetación de lomas llegaba hasta el mar, como acontecía en Atico y Chala.

 

IMPORTANCIA DE LAS LOMAS DE TAIMARA
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Taimara es el remanente más grande de Myrcianthes ferreyrae, donde quedan unas 50 ha., mientras que en las lomas de Atiquipa quedan 4 parches de arrayán de menos de 1ha cada uno.

Las lomas de Atiquipa y Taimara son los remanentes más grandes de un ecosistema único, situado en uno de los desiertos más secos del mundo. Las lomas de Atiquipa y Taimara contienen hábitats específicos que no se hallan en ningún otro lugar del mundo. Su tamaño y aislamiento biogeográfico (están rodeados por más de cien kilómetros de desierto), han hecho que las lomas de Taimara y Atiquipa posean la mayor tasa de endemismos (38 especies) y diversidad de este tipo de ecosistemas, incluyendo 6 especies que no existen en ningún otro lugar, cuatro especies de plantas: Myrcianthes ferreyrae, Nolana inflata, Eulichnia rittieri y Pygmaeocereus familiaris; y dos especies animales: Calomys sp. y una nueva especie de alacrán, Orobothriurus atiquipa , así como adaptaciones e interacciones bastante peculiares, tanto de la fauna como de la flora.

 

ESFUERZOS DE CONSEVACIÓN

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La Junta Directiva de la comunidad rural de Atiquipa ha tomado algunas medidas para mejorar el manejo de los recursos, tales como control del sobrepastoreo, restringiendo el pastoreo de los caprinos a las áreas bajas y destinando las áreas altas al ganado bovino controlando la deforestación restringiendo la saca de leña.

La Comunidad Campesina de Atiquipa, con el apoyo del 80% de los residentes de la comunidad, están realizando un Programa de Restauración Ecológica, apoyados por diversas instituciones (Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, las Naciones Unidad y la Embajada del Reino Unido).

Lo que busca el proyecto restaurar el ecosistema restableciendo los procesos funcionales y los servicios ambientales asociados al bosque, reforestar áreas degradadas para aumentar el 25% del área actual de las lomas boscosas, así como aplicar un manejo silvicultural sostenible.

Para lograr estos objetivos se debe reforestar con especies nativas: “arrayán” Myrcianthes ferreyrae, “tara” Caesalpinia spinosa, Hesperomeles lanuginosa (Cascarilla), Duranta armata , (chamo cruz) , Acacia macracantha (huarango). Esta actividad debe ir acompañado de otras medidas como la instalación de un cerco de protección y la vigilancia de las áreas protegidas que de las cuales se ha excluido al ganado de modo tal que se permita la regeneración de las plantas. Se debe, así mismo, promover el uso de nuevas tecnologías tales como sistemas de atrapanieblas, que ya han sido probados y sistemas de riego presurizados. .

 
DESCRIPCIÓN DEL ARRAYAN
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En el mundo existen 40 especies del género Myrcianthes , de las cuales 21 se encuentran en el Perú. Myrcianthes ferreyrae, "arrayán", solamente se encuentra en Chala, en las lomas de Atiquipa, Taimara y Chala Viejo.

Esta especie que constituye un paleo-endemismo, en el pasado formaba una franja continua entre los 400 y 650 msnm, con una estructura de dosel continuo, lo cual es algo excepcional en un desierto. Parece ser que desde unos 20 000 años el bosque de Arrayán de Taimara y Atiquipa ha sido el único bolsón que queda de esta especie en todo el Mundo. Actualmente el último parche que queda es el de Taimara, siendo el único sitio donde se encuentran 20 a 30 árboles por ha en el mejor de los casos.

El arrayán tiene semillas recalcitrantes, las cuales son difíciles de propagar. Deben sembrarse inmediatamente se observe que estén maduras. El fruto posee de una a cinco semillas, que son poliembrionarias, pero al final sólo se establece una plántula. El porcentaje de germinación en condiciones optimas es de 80 a 90%.

Este bosque que en la actualidad ha quedado reducido a relictos de Arrayán, en otra época fue dominante y abundante en la zona, pero ahora se encuentra en proceso de extinción pues toda ésta formación solo tiene mas o menos 250 individuos, la mayoría viejos, con ramas muy débiles; se aprecia también el doble y hasta el triple de árboles caídos y secos o "tocones" de algunos que han sido cortados.

El arrayán tiene un gran potencial de uso, pues además de ser un buen captador natural de agua de las neblinas, produce abundantes y agradables frutos que pueden ser usados para consumo directo o para fabricar licores y mermeladas, asimismo en sus hojas tienen esencias aromáticas y aceites. En otras épocas los frutos de éste árbol eran recogidos y consumidos directamente por los lugareños. Los ancianos que quedan en la Comunidad Campesina de Atiquipa aún recuerdan con nostalgia cuando iban a recolectar los frutos del arrayán. .

Semillas y floración de Arrayán

Hábitat de Myrcianthes ferreyrae "arrayán": solamente esta en lomas de Taimara, Atiquipa y Chala Viejo.

Taxonomía: Reino: PLANTAE

División: ANGIOSPERMAE

Clase: DICOTYLEDONEAE

Orden: MIRTIFLORAE

Familia: MYRTACEAE

Género: Myrcianthes